domingo, 17 de abril de 2011

Viajes

Hoy me levanté con ganas de viajar.
Empieza el otoño en esta parte del planeta y quizás el cambio de clima me invita a un cambio de geografía. Sin embargo suelo viajar bastante por mi ciudad las veces que puedo.
Tenemos un río que nos trae otros aires, otras aguas y otras tierras hasta la puerta de nuestra casa, casi sin necesidad de movernos.

Río de Camalotes, cerca de mi casa.
Tengo la música que me lleva y trae por todas partes, aún fuera de la galaxia.
Y gracias a la música (peco de presuntuoso al incluirme entre los músicos) y a un medio de expresión que me gusta, mando ondas a todos lados, casi como el Voyager.
Ayer hice un avance con un tema que compuse y al que en principio no le daba mucho crédito. Y lo lancé al espacio. En unas pocas horas tenía una cantidad de mensajes de gentes que no conozco y viven en otras latitudes, cosa que me asombró y llenó de gusto.
Un amigo lejano me cuenta que se toma una semana de vacaciones y se va a Sicilia. Otros amigos lejanos también están haciendo música (pero en serio) por las Europas.
Y entonces sueño con viajar. Y mi sueño es como el sueño Celta, la canción que te invito a escuchar, haciendo click acá:
http://www.hispasonic.com/musica/sueno-celta/50733

No te entretengo más tiempo y te dejo algunas invitaciones para que escuches, veas y viajes.

César Villafañe, flautista, hace años que vive en Stuttgart y hace cosas tan lindas como ésta:
http://www.reverbnation.com/francopetrocca#!/artist/song_details/1401599
y podés seguir algunas de sus participaciones en:
http://aguanile.de/?page_id=205 (Trío)
http://aguanile.de/?page_id=3 (Che Sudoca)

Frecuentemente invoco a mis amigos de Redd (Tucumán) Esteban Cerioni, Luis Albornoz, Oscar Imhoff.
Junto a ellos Carlos Capdevila en el teatro Alberdi, tocan Reyes en Guerra, legendario tema del legendario grupo.


Te comento que Oscar Imhoff ha hecho una exitosa carrera como cantante de ópera en Alemania. Tomá mate.

Otro frecuente visitante a estas líneas es Mario Corradini.
A propósito de ríos y distancias, mi amigo Beto quien fatiga distancias viajando por el mundo difundiendo su Biomúsica, no para de tocar.
Podés verlo y escucharlo en una postal de algunos años atrás:


Como si fuera poco, podés escuchar esta otra versión de su tema, cantada por La Voz de nuestras voces:


No quiero abusar de tu asombro, así que para compensar, te vuelvo a invitar a escuchar mis humildes temas.
Te recuerdo:
http://www.hispasonic.com/musica/sueno-celta/50733
Cuando tengas un ratito escribime y contame cómo te fue con el viaje imaginario (o real). Yo mientras tanto veré que mis bolsos estén en su lugar para cuando me toque salir.
Que no te escriba más seguido no quiere decir que no te tenga conmigo.

domingo, 20 de febrero de 2011

Regalos 3

Hace un montón de tiempo que no mando nada. Achaquémosle el desliz al espíritu vacacional y asunto medianamente resuelto.
Como no podía llegar con las manos vacías, te hago llegar un anuncio que envía Mario Piazza, futuro prócer rosarino de las artes visuales, acerca de una de sus obras. Te copio su mensaje:
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"La Escuela de la Señorita Olga" por TV

Queridos amigos:

En el marco del segundo centenario de Sarmiento (cumplido el pasado martes 15), el canal del Ministerio de Educación televisará mañana domingo 20 a las 16 hs el film que tuve la suerte de poder hacer sobre la ejemplar experiencia educativa que condujeron las maestras Olga y Leticia Cossettini en una escuela primaria de nuestra ciudad de Rosario, entre 1935 y 1950.

Canal Encuentro
Domingo 20 de febrero a las 16 hs

Por favor pasen la noticia a quienes Uds. consideren que no debe dejar de conocerla.

Cariños,
Mario Piazza
 
Y yo, para no ser menos, te invito a escuchar un nuevo temita que compuse entre gallos y medias noches: Febrero.

La historia que motiva esta canción es demasiado para un solo envío, así que te la debo. Además, sigo con el espíritu vacacional.
Un beso o un abrazo, vos elegís.
Juan

domingo, 2 de enero de 2011

San Vito


En julio de 1518, Frau Troffea comenzó un baile que no pararía en un mes.
Sin embargo no fue una danza normal. En poco tiempo empezaron a acoplarse a la desenfrenada danza, hombres, mujeres y hasta niños. La cantidad de gente que se acoplaba no paraba de incrementarse. Al cabo de un mes, eran más de 400 personas las que bailaban imparables.

Esto sucedió en Estrasburgo y el relato está magníficamente descripto en

La plaga de baile de 1518

Desde que llegó mi amigo Abdulayé, no he parado de asombrarme de su adaptación al medio y la forma en que asimila con su tambor, los ritmos que brotan de la tierra.
Una noche de zapadas nos llegó de algún rincón un ritmo de candombe que seguramente empezó en algún remoto rincón de África, mucho tiempo antes de que nacieran nuestros abuelos. Cruzó el mar en una oscura bodega y recaló en rincones de nuestra tierra, traído bajo la morena piel de algún esclavo.


Como Frau Troffea, al escuchar esta canción, no podrás dejar de mover tus piernas y brazos en una danza imparable. Tus vecinos asombrados se sumarán a tu baile y pronto todo el barrio estará reunido siguiendo tus alucinaciones y visiones. Estarás totalmente poseído y solamente podrán curarte rezándole a San Vito.
Pero no todos querrán curarse. Y pronto sabrás que bailando te podrás olvidar de algunos males que te aquejan.
Si querés saber acerca del ritmo que no podrás sacarte nunca más de tu cabeza, hacé click en:

·         San Vito

Y dejá que los diablos te lleven.
Si no me escribís, comprenderé que te es imposible hacerlo ya que estarás bailando.
Buen año.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Todo se transforma

Soy un ecléctico incorregible. Andaba a la búsqueda de un motivo para esta canción que me viene brotando desde hace un tiempo.
Los porqués están presentes aún en las cosas que empiezan a estar ausentes.
Voy dejando cosas atrás y no tengo más remedio.
Voy encontrando cosas adelante y tampoco hay remedio para eso.
Nada necesita remedio: está todo bien, las cosas vienen y van. La gente, los afectos, los amigos, esos parientes adoptados. Los parientes, esos amigos abandonados.
Todo lo llevo adentro, entonces cada día me doy cuenta que me tengo que prestar más atención, realmente soy valioso. No por mí, sino por lo que cargo. Todo eso me lo dieron y debo cuidarlo, debo administrarlo, debe devolverlo.
En estas elucubraciones me encontró el final de esta aurora austral cuando quise darle forma humana a la canción de la que te hablo. Advertí que no tenía compañeros de ruta para ella. Entonces, cual Indiana Jones, partí en su busca.
Tomé todo el equipaje necesario para un largo periplo de una aventura quizás imposible, pero vital para mí: la botella de Garnacha.
Antes de partir, pasé a saludar a Abdulaye, quien había estado quejándose de soledad.
Lo encontré tañendo su tambor con un dejo nostálgico e hipnótico y por primera vez vi sus encías: ¡sonreía!
El ruido del corcho lo sacó de su abstracción y recién me vio.
“-Ê KARELÊ ODÉ KARELÊ”
Era lo único que había dicho desde que lo conocí.
Señaló el rincón y allí la vi, menuda, oscura y temerosa.
No voy a pormenorizar más que lo elemental: Ella era Oxumaré, había nacido en Bahía y sabía de misterios cósmicos, caboclos y costumbres de los dioses en otros cielos. Sabía de los rezos, danzas y cantos que agradan a los espíritus acuáticos Gojanej y a los Panderej, subterráneos o celestiales, esos que nosotros, los adoradores de la televisión ignoramos.
Ella era tan de la tierra como la tierra misma. Nunca sabré como se conocieron, no me importa. Estaba allí y me convidó su canto que incorporé inmediatamente a esta canción.
Seguí mi viaje.
En las estribaciones de Villa Banana tengo unos amigos que nunca paran de tocar. Son como una calesita de eterno movimiento: sólo tenés que llegar, esperar un rato y te subís.
El viaje dura lo que vos quieras, pero no es para cualquiera: tenés que desnudar el alma, dejar el resto en la puerta.

Hoy alguien se fue. Pero seguramente encontrará esta canción por donde ande.
Te invito a escucharla:


domingo, 12 de diciembre de 2010

Regalos 2

Soy afortunado, no caben dudas. En un brevísimo lapso de tiempo recibí un par de regalos que quiero compartir.
La vida brinda posibilidades que uno no valora hasta que lo mira a través del tiempo. La música ha sido para mí, desde que era chico, una herramienta que me permitió muchísimas cosas. Aunque no lo creas, Mendelssohn me servía de escape. Este muchacho, era el autor de un libro de estudios que me era particularmente grato y escapista. Clementi (recuerdo el Gradus at Parnassum o algo así), Albéniz, Brahms, Schubert, Schumann y otros que se escapaban conmigo hasta entrada la adolescencia.
Luego vino el folclore y después el rocanrrol.
Allí fueron mis amigos quienes compartieron momentos de gloria y espanto conmigo.
El tiempo nos ha ido modelando y deformando a piacere. Me gusta encontrar estos caminos que vuelven a cruzarse y cuando me ven, lo hacen con regalos.
El primero en llegar fue a través de un encuentro en el túnel del tiempo, con mi alejado amigo José Locascio. Con este individuo solíamos tocar sus canciones intimistas y algodonosas, algo así como con alma de blues, en bares y pubs donde la condición era que no entraran más de 3 personas. Eso sí el clima era siempre grato y blando, como si no hubiera vida ni problemas fuera de allí. Como si los compromisos no existieran.
El tiempo nos llevó por distintos caminos y no nos hemos visto en varios lustros. Pero por esas cosas de las redes, hemos establecido un encuentro virtual que espero llevarlo al plano real. En el ínterin me hizo llegar un trabajo suyo que me lo pintó tal y como lo recordaba a través de sus temas.
Ese trabajo, Viernes Fatal, es el que comparto con vos, siempre regalón, para que lo conozcas y lo disfrutes.

En cuestión de minutos, me llegó el segundo regalo. Esta vez de mi gran amigo Mario Beto Corradini, desde la madre Italia. Ya he compartido cosas de él contigo (ver ).
Esta vez su regalo no queda atrás en valor artístico como documental. No te lo pierdas. Tiene un bonus que te dejará asombrado por el nivel del personaje invitado.
Cuestión totalmente aparte es el contenido del mensaje.
Este es el regalo que nos ha hecho Beto:

Vuelvo a agradecer a la vida la posibilidad de reencontrar estos valores y saber que sus inquietudes van por caminos que indudablemente tienen sus piedras, pero estos tipos ( y los otros que no nombro pero los pienso) tienen los pies acostumbrados a este terreno.
Y si no lo dicen y sufren, lo hacen con arte.
Gracias muchachos. Nos seguimos viendo en cada esquina.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Asombrosas revelaciones locales de Wikileaks

El Cablegate nos ha dejado asombrados con algunos de los trascendidos hasta hoy ocultos al público en general.
En un trabajo excepcional del equipo que construye, aporta y sostiene este Blog, a riesgo de sus propias vidas y bienes personales, aún poniendo en peligro a sus seres queridos, mis fuentes han rescatado para todos nosotros, invalorable información que solamente podrá ser difundida, analizada y criticada en este sitio.
Pero basta de peroratas, cabildeos y elucubraciones: vayamos a los bifes.
Robo en la casa de la Cenadora.
En ausencia de su moradora, días pasados fue perpetrado un importante robo a la casa de la famosa conductora del programa televisivo “Cenando con Martha Lepetit”.
En principio, el robo causó asombro por la rapidez, eficiencia y “profesionalismo” con que fue realizado. Los ladrones tomaron por sorpresa al portero del edificio y con las llaves del lugar, abrieron exclusivamente el piso de la cenadora, se dirigieron a la caja fuerte como si conocieran el lugar.
Luego de tomar dinero, joyas y elementos valiosos, también tomaron algunos enseres íntimos de la diva, un gesto a suerte de mensaje. En su retirada, no olvidaron llevarse las grabaciones del sistema de vigilancia.
Volviendo al programa de nuestra diva: No se pueden olvidar situaciones como la de la cena a la que concurriría Sergio Facturas, a la sazón funcionario del gobierno y que minutos antes de salir al aire, recibió un llamado haciéndolo desistir de presentarse. “-La cenadora es “opositora”, no lo olvides.” Se fue.
Las críticas al gobierno han continuado en ese programa televisivo, por lo que nuestros investigadores dirigieron sus miradas hacia los posibles ejecutores del peculiar robo: “Los servicios”.
Quiénes sino tendrían la información adecuada, el conocimiento de la oportunidad, la capacidad y las herramientas para realizar esta tarea.
¿Vos creés que no saben tu contraseña de feisbuc? ¿Creés que no saben tu pass de la Banelco? ¿No saben qué números saldrán en el quini?
Allí fue que encontraron cables que han dado luz sobre quienes tienen la suficiente información y capacidad como para realizar un trabajo como éste y cuáles son las advertencias para toda la oposición crítica.
La farándula.
Espías
Para contrarrestar las influencias de personajes como Martha Lepetit, el entorno del gobierno auspicia y apadrina a otros faranduleros y los convoca a sus actos y exposiciones públicas.
Andrea Guevara o Nacha del River son convocadas oportunamente para defender el modelo, cuando arrecian las críticas televisivas.
También se crean situaciones como la de Fedelupi Rico, quién precisamente en la semana del robo, anduvo haciendo declaraciones de indudable gusto acerca de Martha y de otras figuras críticas al gobierno, siempre dentro del espectáculo.
Nuestras investigaciones no dejan dudas acerca de que lo que se pretende es confrontar. No importa dónde ni cómo. No importa el precio. Importa el objetivo.
Espías criollos
Es ampliamente conocido el accionar violento y petardista del funcionario de la Federación de Barro, Casitas y Medio Hábito, Duis L’Edía.
Lo que no sabe el público y nuestros investigadores han develado, es que el hombre, a riesgo de su integridad, es en realidad un espía enviado por “nuestro” Servicio Secreto para infiltrarse en Irán, Venezuela y Cuba, donde ha conseguido llevar y traer indudables muestras de afecto.
Esta información tiene una doble sorpresa, por un lado dejamos al descubierto a un espía pero por otra parte sería la primera vez que nuestros Servicios Secretos espían hacia fuera.
¿Cómo lograron nuestras fuentes tener esta información?
Ya que contamos tantas infidencias, te diré como llegó toda esta información a mi conocimiento.
Una cualidad de la mayoría de los músicos es ser poco constantes en nuestras relaciones musicales (¿y de las otras?)
Vivimos mutando de compañeros y necesitamos exteriorizar ese caudaloso torrente que anda por nuestro interior pugnando por salir. Necesitamos encontrar la forma de expresarlo de una manera determinada. Para ello nos vamos relacionando con otros músicos que nos aportan su grado de comprensión, de interpretación de la realidad, de su locura y de su visión para entonces sorprender al público con “esa” nota que les vuele la cabeza.
Andaba yo a la sazón a la búsqueda de un tamborista. Recorrí innumerables lugares, sórdidos ambientes, lupanares oscuros, macabros subsuelos.
Escuché tambores en las plazas, en los parques, en asentamientos irregulares y de los otros, los espacios innombrables.
Necesitaba llegar al golpe que nace en el estómago vacío, pasa por las venas abiertas y sin salir sigue hasta las encías, ahogando gritos, enmudeciendo llantos e imaginando comida. Finalmente se transforma en energía que brota de un puño, lo transforma en una palma y golpea el cuero.
¿Encontraría eso?
Desolado llegué una oscura noche de abril hasta un puerto cerca de Terminal 6. El Garnacha no me hacía efecto. Hace tiempo ya que mis lagrimales son impotentes aunque los riegue con los licores más nefastos o con los venenos más amargos.
Creo que ya nada me hará llorar, aunque al ver algunas actitudes irremediablemente oscuras de personajes luminosos algo me cosquillea en un ojo.
Así andaba, decía, cuando una goleta silenciosa atracó en el muelle. Venía de Africa. Se llamaba Sargasos.
Oscuros y silenciosos marinos descendieron luego de que el ancla tocara el fondo y las amarras apaciguaran el movimiento que aún traía del mar. Apenas si los advertí mientras levantaba la botella hacia los labios.
Horas más tarde y ya apuntando el alba, en medio de la neblina, interna y externa, alcancé a percibir un rumor que venía del timón.
Dos brazos temblorosos tiraron un fardo sobre el muelle, mientras un cuerpo oscuro emergía del marítimo trasero.
“-Ê KARELÊ ODÉ KARELÊ” me dijo.
- Mejor tomate un sorbo de esto, respondí.
- Es Garnacha Peluda, original. No la cambio por la Tintorera por nada del mundo.
Así conocí a ABDOULAYE.
Abdoulaye Fantamady Toumani Sindiki Condé me brindó su ancestral capacidad de transmitir mensajes del alma a través del tambor. Pero también puede transmitir mensajes del más acá y comunicar cosas como las que he contado más arriba y todo a través de su parche de cuero, una suerte de Darbuka que es parte de él.
El resto fue relativamente más sencillo. Sé que los días que Maxi atiende el bar, suele dar cobijo a los restos de la Pichincha Jazz Ensamble en los sótanos del lugar.
Allí los encontré, sacando notas y contando información intrascendente para ellos, pero valiosa para los seres humanos, el resto del mundo.
Ellos desprecian la banalidad, el egoísmo y la superficialidad de los mortales. Estos desconocen el placer que la música lleva intercalada en mágicos códices que no pueden ser entendidos por los consumidores de ruido. Se captan con el alma.
Compuse ETHNO JAZZ, o Sargasos, como le decimos en los ensayos con la Pichincha Jazz Ensamble (reniegan dar sus nombres terrenales, ellos son uno solo, dicen) y la invalorable ayuda de Abdoulaye, quien especialmente para vos, transmite con su tambor en este tema, un mensaje codificado que devela la ubicación del tesoro oculto por Sobremonte en su huída a Córdoba.
Para escuchar el tema, y llegar al tesoro, hacé click acá:
http://www.hispasonic.com/musica/ethno-jazz/43260
Como siempre, valorizaré cualquier comentario que me hagas llegar a través del cuadrito en la parte inferior de esta nota.
Si no lo hacés te quiero lo mismo.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Pichincha

El último censo permitió remover algunas piedras bajo las cuales permanecían aletargados viejos músicos, olvidados algunos por generaciones enteras.
Cuando grabamos Así debió ser (http://www.hispasonic.com/musica/asi-debio-ser/41402 ) cerca de la parroquia de la Inmaculada, ensayamos con el coro I castrati di Pichincha, algunos de cuyos miembros recordaban a un grupo vocal que en tiempos idos competía con ellos en contrapuntos corales entre los andenes de Rosario Norte: Es por la acústica, decían, y por los viejos fantasmas que lo recorren de noche, que elegimos el lugar para ensayar.



 
“Los Rantifusos del Riel”, competidores de “los Negros Escoberos”(1) y de “los Escashatos”(2), eran algunas de las temidas murgas pichincheras que afloraban en febrero. El resto del año sus integrantes incursionaban en afanes menores, escruches(7) y canto gregoriano.
Estación Sunchales
Los viejos coreutas recordaban cuando los trenes eran detenidos prolijamente por audaces arrieros que encauzaban astutamente a las manadas humanas hacia las puertas de la estación mientras duraba el reposteo de locomotoras. Hambrientas muchedumbres desembocaban en los almacenes y bares de la calle Rivadavia justo para un vino y un sánguche de mila, que terminaban de masticar en los peldaños de los vagones al regresar raudos para jugar a la ruleta de ventiladores de techo y continuar su viaje a Santiago.
Uno de esos arrieros, el Eudoro Díaz, que se decía nieto del legendario Paisano Díaz, viejo pendenciero del barrio allá por los 20, también tenía el carácter bastante jodido como su abuelo. Hacía frenar las locomotoras en el punto exacto para hacer coincidir las puertas del Pullman con la salida de la estación bien frente al almacén y Bar de los turcos Jalit.
Los turcos nunca dieron la receta de sus milanesas, pero cuando pusieron el bar, los felinos escasearon de golpe.

Pasillo de Pichincha

El Eudoro vivía allí cerca, en la misma pensión, puerta por medio, que Alfonso Alonso Aragón, el Rey Momo. Camisulinero(3) viejo, era normal verlo durante el día recorriendo los andenes, cruzando las vías para ir a mear tras los tapiales o quedarse embelesado mirando la locomotora en escala dentro de la vitrina, la que arrancaba si le ponían dos chirolas. Su expresión se aniñaba y perdía esa dureza de abandonos, coscorrones, palizas y hambre que lo habían formado de chico.
Cuando el Menemismo mató los trenes, el Eudoro se quedó propiamente en la vía. Los turcos desaparecieron una madrugada ventosa, igual que en la que habían llegado y la estación empezó a desmoronarse. Cual Penélope de Sunchales, el Eudoro siguió parando los trenes que nunca llegaban porque nunca partieron. Veía a los cabecitas que llegaban en manadas y a los gritos seguía dirigiendo a las imaginarias muchedumbres hacia la calle.
Siguió a los gritos por el andén y por la calle Ovidio Lagos durante varios años hasta que un 59 atrasado lo detuvo para siempre.
Los Rantifusos aseguran que sus gritos se escuchan en la noche, a la hora que el Estrella del Norte hacía su entrada.
Los Rantifusos perdieron también los carnavales y las comparsas donde resonaron algunos de sus más esplendorosos éxitos: “Si me gayeteás(4) con el tilingo(5) te fajo la trucha” o “Socotroco(6) en el mate” por mencionar algunos de los mencionables. Pero no perdieron su amor por la música. Y así llegué a ellos, adversarios de I Castrati, némesis ultra necesarios para mantenerse en duelo de coros uno en cada vereda del andén respondiendo al contrapunto vocal noche tras noche.
Quizás por eso sobrevivan, porque tienen con quien competir. Tienen el motivo que los hace volver cada madrugada a sus refugios con la seguridad de que mañana será el día en que por fin los venzan en la eterna disputa.
No me resultó fácil capturar sus voces en los viejos andenes, pero creo que capté sus espíritus. Y grabamos “Pichincha Transfer”, que te invitamos a escuchar, haciendo click
Y no te olvides de dejar tu comentario precisamente en Comentarios (más abajo) y así evitarás que el Eudoro te grite de noche a los pies de tu cama.


 Aclaraciones y links
(1) Escobero: Guitarrista.
(2) Escashato: Achacoso.
(3) Camisulinero: Especialista en sustraer desde el bolsillo del chaleco.
(4) Gayeta: Desaire o rechazo de la mujer al que requiere su mano
(5) Tilingo: Cursi.
(6) Socotroco: Puñetazo. 
(7) Escrushar: Robar mediante llaves o elementos
Los Negros Escoberos: LOS NEGROS ESCOBEROS
Los Negros Escoberos en Revista El vecino: http://revistaelvecino.blogspot.com/2010/11/arqueologia-urbana-escoberos.html